24.11.11

23.11.2011 Por Tarifa

La jornada de hoy la compartí con mi amigo Manuel Jiménez. Casi por completo, al menos durante toda la mañana, la dedicamos al proyecto europeo FAME recorriendo las playas de Valdevaqueros, Plata o de la Peña y Los Lances.

Sierra de San Bartolomé y Duna de Valdevaqueros desde Los Lances © Rafa García

La climatología de lujo, viento suave de nordeste, temperatura fresca pero apacible y cielo soleado con algunas nubes que nunca se interpusieron ante el Sol. Todo ello favoreció una buena luminosidad y un, no menos, diáfano día con una visibilidad extraordinaria en el horizonte que permitía ver con claridad la cercana costa africana.

Restos de Tortuga boba Caretta caretta casi enterrada © Rafa García

En cuanto a nuestro primer cometido, comentar el hallazgo de sendas tortugas bobas Caretta caretta orilladas en Valdevaqueros y Los Lances así como una pardela cenicienta Calonectris diomedea en esta última playa.

Así mismo, la pleamar acercaba a la orilla de la playa de la Plata o Peña un resto de una posible embarcación. Quizás alguno sepa de qué se trate.

Restos de alguna embarcación arrastrados por el mar © Rafa García

Durante nuestro recorrido observamos grupos de chorlitejos grandes y patinegros, correlimos tridáctilos y vuelvepiedras que de seguro dieron cuenta de la fauna asociada al cadáver de una de las tortugas bobas como se puede apreciar en las huellas que se multiplican a su alrededor. También tres charranes comunes que confiados se posaron a escasos metros en la orilla, la aproximación de un pescador impidió que los pudiera fotografiar.

Restos de Tortuga boba Caretta caretta y huellas de limícolas a su alrededor © Rafa García

Durante una parada en uno de los aparcamientos de la playa de los Lances, para retomar energías tras aprovisionarnos en el supermercado Los Porros, la ingesta de bocadillo y bebida estuvo amenizada por los reclamos de numerosos verdecillos y, en menor medida, pardillos y jilgueros en paso junto a los de petirrojos y tarabillas comunes en sus territorios.

Durante la larga caminata playera, de vez en cuando echábamos un vistazo al mar en busca de marinas; poca cosa, algún cormorán y grupitos de gaviotas, excepto una pardela balear muy próxima que el contraluz no permitió su deleite. Observamos, también, la pronta entrada desde el mar de un grupo de 25 cigüeñas blancas de regreso desde África.

En los Lances junto a la desembocadura del río Jara un grupo de gaviotas patiamarillas, de Audouín y sombrías. Leímos cuatro anillas, dos de “patis” locales y dos de Audouin del Delta del Ebro, una veterana con casi 20 años. En las estacas una veintena de charranes patinegros y 11 cormoranes grandes. Próximo, un solitario flamenco rosa permanecía inmóvil descansando.

Delfín mular Tursiops truncatus observado desde tierra, Tarifa © Rafa García

Ya en Tarifa, en el entorno del acceso a la isla de las Palomas fue cuando con telescopio en ristre disfrutamos de la observación a distancia de alguna pardela cenicienta y balear, negrón común, alcatraz atlántico, pero sobretodo de nuestros primeros alcas Alca torda de esta temporada, 11 aves en dos grupos de 4 y 7 aves. No ha tanta distancia se dejó ver un grupo numeroso de delfines mulares Tursiops truncatus algunos muy cerca de la orilla, más aún que los propios surferos. Estimamos más de 30 indivíduos que raudos bordearon la isla de las Palomas para entrar en el Mediterráneo.

Había que pensar en regresar, pues de vuelta queríamos aprovechar y pasar por la Janda. Aviones roqueros en los cielos y colirrojos tizones en las inmediaciones del puerto nos despidieron.

Grullas Grus grus sobrevolando la Janda © Rafa García

Ya en la Janda, tras casi un mes de nuestra última visita, nos sorprendió al parar el motor del coche y bajar ventanillas el reclamo de centenares de grullas que ya ocupaban este fascinante paraje. Un bando de algo más de 200 cigüeñas blancas que cicleaba a nuestra llegada fue tomando rumbo al norte, quizás también tras su llegada de África. Mucho aguilucho lagunero, uno de ellos mientras circulábamos lentamente junto al canal fue sorprendido intentando dar caza, sin éxito, a un afortunado calamón común. Buenos números de avefrías, ausencia de elanios, en sendas grandes torretas un águila perdicera y un halcón peregrino y en otra menor un ratonero común. Sin embargo, en un denso arbusto junto al canal una vez pasado el desvío hacia el cortijo de la Mediana observamos lo que nos pareció a bote pronto con prismáticos un azor por la cabeza y pecho muy claros. Sin tiempo para preparar el telescopio para hacerle foto salió volando, su silueta era la de un ratonero pero al que, por prudencia, no le pudimos poner apellido.

Antes de dejar el paraje, mientras salíamos por el cortijo del Pericón, observamos una hembra de aguilucho pálido (ya habíamos visto dos machos) y escuchamos una agachadiza común mientras un grupo de ánades azulones levantaban en vuelo del canal.

En resumen, una jornada muy animada.

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